¿Cómo fortalecer o potenciar la flexibilidad cognitiva?

La flexibilidad cognitiva es una de las funciones ejecutivas más importantes y fascinantes de nuestro cerebro. Tal y como comentamos en posts anteriores, esta habilidad nos permite adaptarnos a situaciones nuevas, cambiar de perspectiva y ajustar nuestros puntos de vista, lo que nos permite adaptarnos a nuevas circunstancias sin aferrarnos a (conductas rígidas/ comportamientos inflexibles). 

Por lo tanto, se puede afirmar que la flexibilidad cognitiva es esencial tanto en nuestra vida cotidiana como en la afrontación de diversas situaciones que pueden darse tanto de manera personal como profesional. Algunos ejemplos son los siguientes:

Importancia Ejemplo 
Resolución de problemasNos ayuda a identificar un problema y encontrar soluciones innovadoras para hacerle frente.Si estas de camino al trabajo o al colegio y te encuentras con un atasco de tráfico, la flexibilidad cognitiva te ayuda a encontrar una ruta alternativa rápidamente. 
Adaptación al cambio Facilita la adaptación a nuevas situaciones y a cambios en el entorno. Si tu táctica en un juego de ajedrez no está funcionando, puedes cambiar de estrategia para potenciar tus posibilidades de ganar. 
CreatividadPromueve la generación de nuevas ideas y perspectivas. Imagina que eres un diseñador gráfico y estás trabajando en un proyecto para un cliente, el cual inicialmente pidió un diseño minimalista, no obstante, a mitad del proceso cambia de opinión y solicita algo más llamativo. Puedes utilizar tu imaginación para crear nuevas combinaciones de colores y elementos más visuales.
Interacción socialCapacidad de entender y dar respuesta a comportamientos y emociones propias y de los demás.Imagina que generáis un debate en clase donde se discuten diferentes ideas a la hora de elegir destino para el viaje de fin de curso, durante el debate surgen opiniones discordantes sobre el mejor destino a elegir. Aquí es donde la flexibilidad cognitiva hace su papel, ya que, puedes mostrarte abierto/a a distintos puntos de vista y perspectivas en lugar de aferrarte a una única idea explorando otras opciones y comunicar tus ideas buscando el compromiso entre el resto de personas involucradas a la hora de buscar una solución que satisfaga a las necesidades de todos en la medida de lo posible. 

Una vez hemos profundizado en esta habilidad tan importante, a continuación, se detallan algunos consejos sobre maneras en las que NO debemos trabajar la flexibilidad cognitiva y otro tipo de indicaciones en las que SI es recomendable:

La flexibilidad cognitiva NO se trabaja así:
Únicamente con juegos de mesa, estos deben combinarse con otras actividades.
De forma repentina, en el momento, forzando a la persona a ese cambio. Esto genera mucha más ansiedad y rigidez anticipatoria en el futuro.
Directamente y de forma completa sobre los temas y hábitos en los que hay mayor inflexibilidad.
La flexibilidad cognitiva SI se trabaja así:
Desde el apoyo y acompañamiento. 
Anticipando esos sutiles cambios respecto a juegos o actividades de la vida diaria.
Trabajándola de forma gradual y muy poco a poco. 
Tomándolo como un juego, de manera dinámica y poco perceptible, siempre desde el respeto. Nunca un “hoy no iremos por allí, así trabajarás tu rigidez…”

Aplicar las estrategias adecuadas de manera constante puede tener un impacto positivo en la flexibilidad cognitiva, lo cual va a promover una mejora en la eficacia y la productividad en múltiples áreas de nuestra vida diaria. 

Por ello, a continuación, se detallan 5 estrategias o actividades las cuales son de gran utilidad a la hora de trabajar la rigidez e inflexibilidad cognitiva para a su vez, estimular y promover la flexibilidad: 

  1. Jugar a buscar alternativas ante imprevistos inventados.

Inventa situaciones ficticias próximas a la realidad, y establece un objetivo de esta manera, la actividad resultará más llamativa y motivará en gran medida a nuestros peques: detectives, buscadores de soluciones…. 

2. Selecciona un juego conocido, como el parchís, y cambia algo: normas, objetivo final, forma de jugar…

Se anticipa el cambio, se comunica que ese día se jugará de una forma distinta y en el momento del juego se recuerda. 

Otra opción es apuntarlo, para que esté a la vista como recordatorio y soporte visual. 

Es recomendable comenzar por cambios pequeños, que sean divertidos con el objetivo de motivar al niño/a. 

3. Realizar laberintos o juegos similares en los que exista la posibilidad de buscar o seleccionar diferentes caminos o alternativas. 

Pueden combinarse ambos formatos dependiendo de la persona, siempre adaptado a sus características, intereses y necesidades.

Vida cotidiana: buscar diferentes caminos para ir a un mismo lugar. 

4. Crear historias por fragmentos.

Este tipo de actividad puede realizarse en persona o en grupo. 

Se crea una historia entre las personas que participan. Por turnos cada uno de los participantes debe inventarse y añadir un fragmento nuevo a la historia. 

De manera sutil, se pueden añadir elementos variados que interfieran en el rumbo de la historia para así entrenar la flexibilidad al tener que adaptarse a lo que va surgiendo de forma impredecible. 

5. Actividad ¿Para qué puede servir? 

Este tipo de actividad también pueden realizarse en persona o en grupo. Se trata de comunicarle al niño/a un objeto con el que deberá jugar.

En su turno, debe pensar e inventar distintos usos para ese objeto, qué finalidades podría tener (diferentes a las que ya tiene)

Es recomendable que el objeto esté a la vista en el momento de realizar la actividad, para que lo puede observar, manipular… 

Cuando los problemas de inflexibilidad cognitiva persisten en el tiempo o bien, están derivados de algún tipo de trastorno resulta crucial buscar la orientación de un profesional. Ya que, de esta manera se pueden proporcionar las directrices necesarias y las estrategias adecuadas para abordar esta dificultad de manera efectiva. 

Si estáis interesados/as en descubrir más actividades y/o estrategias para desarrollar una habilidad tan importante como es la flexibilidad cognitiva, no dudéis en consultarnos. Estaremos encantados de proporcionarles asesoramiento y orientación.

Laura López Rodríguez 

Pedagoga.

SERENDIPIA. Centro de Terapias y Formación

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