Al llegar el verano, son muchas las familias que acuden a nuestro centro buscando recomendaciones sobre lecturas especialmente, porque sus hijos muestran poco interés o rechazo hacia la lectura. Es fundamental ofrecer opciones o alternativas que despierten la curiosidad y los animen a descubrir el placer de la lectura.
En este artículo hablaremos sobre los efectos positivos que posee la lectura. Además, plantearemos una serie de actividades que podemos llevar a cabo con los niños para que puedan percibir la lectura como una actividad que sea más atractiva.
La lectura posee multitud de efectos positivos, entre los cuales podemos encontrar los siguientes:
- Aumento de la imaginación y la creatividad.
- Incremento de la memoria
- Desarrollo del lenguaje
- Mayor capacidad de abstracción.
- Mejora la atención y la concentración.
Antes de comenzar a hablar sobre la lectura debemos plantearnos la siguiente cuestión: ¿por qué mi hijo no quiere leer? ¿estamos planteando suficientes alternativas o nos estamos limitando a la lectura de libros y cuentos?
La lectura no solo se debe limitarse a leer cuentos, sino que podemos encontrarnos con otras actividades de animación a la lectura. Algunos ejemplos son los siguientes:
- Cuentacuentos.
Esta actividad consiste en una persona que narra historias de manera oral. Es un recurso muy llamativo para los niños puesto que, además del lenguaje corporal y la voz, se pueden utilizar accesorios como títeres, dibujos o música, entre otros. Además, en los cuentacuentos se interactúa mucho con los niños, haciéndoles preguntas y fomentando que estos participen durante el desarrollo de la actividad.
- Club de lectura.
Está formado por un grupo de personas que se reúnen regularmente para comentar los libros que han leído previamente de manera individual.
En primer lugar, se selecciona un libro y se acuerda tanto la lectura de algunos capítulos como la fecha máxima para ello. De manera posterior, el Club de lectura se reúne para compartir reflexiones y opiniones. De esta manera estamos promoviendo el fomento del hábito lector y, además, trabajamos la expresión oral al promover el intercambio de ideas y opiniones.
- Por último, en la Fonoteca de la Biblioteca Virtual del Instituto Cervantes podemos encontrar libros tradicionales en lengua de signos, lo cual constituye un recurso muy valioso para aquellos que poseen necesidades educativas.
Por otro lado, ¿debemos limitarnos únicamente al cuento? Debemos ofrecer al niño otras alternativas. Algunos ejemplos de ello pueden ser:
- Poesía.
- Revistas.
- Cuentos ilustrados.
- Teatro.
- Fábulas.
- Leyendas.
Para terminar con el presente artículo, incluimos algunas recomendaciones de libros que seguro que a vuestros hijos les encantarán.
- Los Compas.
- Diario de Nikky.
- Los futbolísimos.
- El principito.
- Poemas Chiquininos.
- Poesía para niños (Gloria Fuertes).
En definitiva, no debemos enfocar la lectura como una obligación para los niños, sino como una actividad que haga de ellos lectores activos, críticos y que busquen en ella una fuente de placer personal, de esta manera fomentaremos el hábito lector en los pequeños.
Si además de los recursos mencionados a lo largo del artículo, las familias necesitáis ayuda sobre actividades o recomendaciones para que vuestros hijos lean, no dudéis en consultarnos.